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Monday, September 29, 2025

2025 - Me perdí la salida a la Catedral de Lima

Estudiante: Juan David Pacho

Sección: 2do. “A”

El 18 de septiembre no fui al paseo de estudio porque no tenía un apoderado disponible que me acompañara al colegio. Para poder asistir al paseo, el profesor ya había dicho con anticipación que debía presentarme junto con mi apoderado en el punto de encuentro que sería al frente del colegio a las 8:30, y mis papás no entendieron mucho esto. Se enojaron un poco conmigo porque pensaban que yo debía haber ido igual, pero yo les expliqué que no podía presentarme solo, ya que esa era la regla. Igual me dio pena no poder ir, porque fue el primer paseo de estudio junto con el profesor Mario Arias R. y tener la oportunidad de conocer la Basílica Catedral de Lima y recorrer las principales plazas del Centro Histórico.

Ese día me levanté a las 8:00 a.m. como si fuera un día normal. Me alisté y desayuné, aunque sabía que no iría al paseo. Quise seguir con mi rutina para no sentirme estresado ni desanimado. Me dio un poco de tristeza pensar en mis compañeros que en ese momento ya estarían llegando al punto de encuentro, pero igual traté de distraerme.

A las 9:00 a.m. empecé con mis deberes. Lo primero que hice fue ordenar mi cuarto acomodé mi cama, guardé mis cuadernos, limpié mi escritorio y dejé todo bien.

A las 10:00 a.m. decidí ponerme a hacer cosas.  lavé algunos platos que habían quedado del desayuno.

A las 11:00 a.m. me tomé un descanso y jugué en mi celular por unos 30 minutos. Estuve jugando Roblox, pero después lo dejé a un lado porque no quería perder demasiado tiempo ahí, ya que todavía tenía cosas pendientes por hacer para el día siguiente

A las 12:00 p.m. decidí repasar mi exposición de inglés que tenía pendiente. Me puse a hablar en voz alta y ensayé varias veces frente al espejo. Quería sentirme más seguro y listo para cuando me tocara exponer.

A la 1:00 p.m. volví a revisar mi cuarto para confirmar que todo siguiera bien ordenado y después estuve un rato más en el celular, pero ya no tanto tiempo como antes. Quise tener todo listo antes de almorzar.

A las 2:00 p.m. almorcé solo ya que nadie se encuentra en mi casa excepto mis tíos.  y luego descansé un rato en mi cama.

2025 - 2A - Posando en la Catedral de Lima

Autor: Nicolás Gabriel Velázquez Cervera

Sección: 2do. “A”

El 18 de septiembre desperté a las 7:00 a.m. y me puse el uniforme, acomodé todo y puse lo importante en mi bolsita mientras esperaba a mi mamá.

Luego agarramos un carro y bajamos en el colegio, esperamos al profesor Arias y entramos al colegio, dejamos nuestras cosas en la subdirección y nos formamos, el profesor pidió que hagamos parejas de 2 y escogí a un compañero llamado Paolo, cabe recalcar que durante el viaje nos acompañó la mamá de un compañero que se apellida Palma, después de escoger las parejas fuimos al paradero a esperar los carros que nos dejaran en Abancay. Entonces nos subimos en un bus más pequeño y estuve parado junto con Paolo todo el viaje.

Cuando llegamos, nuestra primera visita fue al “Parque de la Muralla”, pudimos observar unos coches (tren) que estaban a un lado sin uso, yo había ido el año pasado con mi otro colegio, pero no estaban esos coches.

Luego pasamos cerca de una iglesia que creo era donde estaban las catacumbas, cerca de ahí estaba el puesto de los churros españoles, pero no pudimos comprar por falta de tiempo.

Luego llegamos a la Catedral donde un guía nos habló un poco sobre Francisco Pizarro en el recorrido vimos esqueletos, una zona anti-sismica bien profunda, paredes con nombres de los Incas y ropa de un Papa y más...

En la salida de la Catedral nos tomaron una foto y casi en todas las fotos salgo posando, jajaja.

Seguidamente pasamos por la Plaza de Armas, la cual tenía un buen tiempo que no pasaba. Luego nos tomamos una foto en la “Plaza San Martin” y volvimos a caminar a un paradero esta vez el bus si era grande y me pude sentar por fin, yo me dormí mientras que Paolo comió un pollo a la brasa y le daba a los de atrás, cuando desperté Paolo me dio una galleta y el viaje estuvo tranquilo, luego nos bajamos del bus y fuimos a comer a un restaurante donde nos dieron un pollito a la parrilla con papas, arroz y ensalada (que tenía salsa y a mí no me gusta la salsa) después de comer, subimos a otro bus para ir a la escuela, en la avenida Polonia el profesor se compró una chicha y la señito me regalo una (antes mi papá vendía gelatinas y de tanto pasar se hicieron amigos), después llegamos a la escuela, agarramos nuestras cosas y fuimos a clases.

El viaje de ir a la escuela fue de s/1.00, la ida y venida fueron s/2.00, la entrada a la Catedral no sé cuánto costo, creo unos ¿s/6.00? el pollo costo s/10.00.

(Me gustó el paseo, espero que el otro año podamos volver a salir :D)

OBSERVACIÓN DEL PROFESOR ARIAS:

El costo del ingreso al museo Basílica Catedral de Lima costó S/.5.00 por estudiante, el padre acompañante pagó S/20.00 y el profesor entró gratis.

2025 - Rumbo a la Catedral de Lima con un joven civilizado

Autor: Lionel Adriano Rojas Torres

Sección: 2do. “A”

Eran las 7 a.m. del día jueves 18 de septiembre y me había levantado con ansias de ir al paseo que el profesor Arias Rivadeneyra había postergado debido a la protesta por la AFP – el profesor fue consciente del peligro que al podríamos exponernos-, pero bueno, eso ya pasó y me preparé para ir puntualmente al lugar donde nos íbamos a encontrar, pero se me atrasaron algunas cosas y al final tuve que insistir a mi madre para correr un poco para así llegar temprano. Luego de llegar no tuve que esperar ni 5 segundos porque justo llegó mi profesor Arias.

Éramos 22 estudiantes ya que lamentablemente unos no pudieron ir por no seguir las indicaciones previas, y aunque nos parecía un detalle menor entendimos que respetar acuerdos fomenta la idea de que en algún momento seremos un país más civilizado. Terminada la revisión de documentos, nos trasladamos de manera adecuada por las veredas y las cebras peatonales como buenos estudiantes hacia el paradero Wiesse y poder subir a un bus público. Durante el transcurso no hubo gritos ni desorden, solo conversaciones suaves, risas discretas y emoción por llegar a la catedral de Lima para aprender sobre datos importantes de la historia de nuestro Perú.

Antes de llegar a la catedral de Lima, hicimos una parada en el Parque de la Muralla. La muy buena vista del profesor Arias detectó algo muy interesante y nos comentó que el Parque de la Muralla tiene algunas construcciones referentes a barcos piratas del siglo XVI cuando los piratas querían entrar a Lima por las riquezas que se trasladaban de Perú a Panamá. Por esa razón construyeron murallas para protegerse, pero no sirvió debido a que cerca de Perú no había islas donde los piratas pudieran descansar. Luego de eso no sabían qué hacer con esas murallas porque interrumpían el camino ya que el lugar se iba expandiendo. Ya en la República, de presidente en presidente fueron destruyendo esos muros.

Muy aparte de eso, vimos vagones de tren, o como nos corrigió el profesor Arias, coches de tren ya que los vagones de tren transportan mercancías o equipajes en cambio los coches de tren transportan personas a un destino. Sin salir del tema, estos coches de tren estaban abandonados, cubiertos en polvo. Nos dijeron que eran donados de California, pero realmente habían sido comprados por el alcalde de Lima Rafael López Aliaga. Algo muy decepcionante ya que generan contaminación porque necesita diésel para funcionar. El estado de California debe estar muy alegre porque literalmente vendieron chatarra a millones de dólares porque California ya estaba realizando un tren apoyado de la energía ecológica para que este llegue a funcionar sin contaminar el ambiente no como el diésel. Ahí me di cuenta de la gran diferencia entre un país avanzado (Estados Unidos) y un país atrasado (Perú). No es por odiar al país en donde vivo, estoy dando un punto de vista muy lógico y eso que soy adolescente.

Luego de terminar de ver los trenes (coches de tren), nos retiramos del Parque de la Muralla y nos dirigimos de forma ordenada a la Catedral de Lima. Al llegar a la Catedral de Lima, tuvimos un problema, no habíamos hecho la recepción formal con anticipación. Pero eso no fue problema para nuestro profesor y lo resolvió de inmediato. Ya dentro de la Catedral de Lima nos sorprendimos por lo grande que era. Nos sentamos en los bancos esperando a nuestro profesor Arias, pero de repente llegó un guía llamado Miguel. Este guía era muy religioso y sabía mucho de nuestra historia peruana. La Catedral de Lima tenía muchos cadáveres, unos artificiales y otros reales. Después de esto, entramos a un lugar muy pequeño donde había cadáveres, el cual encima de ellos había monedas, eso se debe al día de los fieles difuntos. Luego de salir de la cueva fuimos por un momento a los servicios higiénicos para también formarnos mejor y seguir el transcurso. Con la decisión de nuestro profesor Arias entramos a otra mini cueva donde estaban los cráneos de los anteriores obispos. Al terminar de mirar, nuestro guía, Miguel, nos pidió orar por estos obispos.

Ya terminado el recorrido, nos retiramos de la Catedral con un gran agradecimiento a nuestro guía que nos dio una experiencia única. Para despedirnos de manera perfecta, realizamos una foto grupal con vista a la querida Catedral de Lima. Ahora, nuestra siguiente parada fue la plaza San Martín. Durante el recorrido identificamos casonas como el Palais Concert y la casa Dubois, todo esto por el jirón de La Unión. Cuando llegamos a la plaza San Martín vimos algo curioso, en la estatua de San Martín hay una mujer con una llama en la cabeza, pero no es solo eso. Lo curioso es que realmente se pidió que construyeran una llama de fuego en la cabeza de la escultura femenina, pero el encargado pensó diferente y colocó la llama que habita en muchos andes. Cabe recalcar que la llama con fuego en la cabeza representa la libertad. Finalizado esto nos despedimos nuevamente con una foto grupal para dirigirnos al restaurante llamado "frito".

Fuimos de manera agrupada, cada uno con su pareja para subir a un bus público. Ya luego de subir esperamos pacientemente hablando, pero sin incomodar a las demás personas. En el momento que llegamos, entramos muy preparados para probar esa comida tan rica que el profesor nos había comentado. El plato nos costó S/10 a cada uno gracias a nuestro profesor Arias. Terminamos satisfechos para luego caminar hacia un paradero y tomar el último bus. Ya nuevamente cerca del paradero Wiesse, nos dirigimos caminando al colegio. Muy agradecidos con el profesor Arias, nos despedimos alegremente de nuestro profesor con un gran grito mencionando que estamos presentes, pero en quechua “¡Kaypi!”. Para así volver a nuestras clases de nuestro querido colegio Toribio Rodríguez de Mendoza N°135.



Sunday, September 28, 2025

2025 - Visita a la Catedral y las exigencias del profesor Arias

Estudiante: Araiza Tejada Pérez

grado y sección: 2do. “B”

fecha: 24/09/2025

El día sábado 20 de septiembre salimos de paseo a la Catedral de Lima, un grupo de veinticuatro estudiantes. Al principio todo estuvo bien, esperando al profesor, claro, los que llegaron temprano. Cuando el profesor llegó, empezó a llamar a los estudiantes por lista, y a los que tenían la autorización firmada y estaban con sus padres presentes, los ponía en fila.

Cuando le tocó a mi compañero Samuel Sánchez, su papá no estaba presente porque se había ido a trabajar. Después, mi compañero fue a buscarlo, y cuando regresó con él, el papá empezó a insultar al profesor y ambos comenzaron a discutir. Finalmente, el profesor lo dejó ir.

Después de todo ese suceso nos fuimos. Yo tuve la oportunidad de ir sentada en el bus y la pasé conversando con mis compañeros: Melina, que era mi pareja de viaje, Keisy y Francisco. Después de todo ese recorrido llegamos a nuestro destino, bajamos del bus y caminamos hasta la Catedral. Luego de caminar y esperar, entramos.

En mi opinión, todo estaba muy bonito. También me dio mucha risa ver a mis compañeras, ya que les daba miedo ver los cráneos. Bueno, después de ese recorrido fuimos a comer unos churros. Yo no llevé suficiente dinero, por eso le pedí a mi compañera Yuya que me comprara uno, pero le dije que no eligiera el de chocolate porque era muy dulce. Entonces ella compró uno de crema blanca. Ese era delicioso. Le pedí que me diera la mitad, y medio churro fue suficiente: era realmente muy rico.

Después de eso, mis compañeros y yo empezamos a ver a unos extranjeros. Los saludábamos y ellos también a nosotros. Finalizando casi a las 2 de la tarde, tomamos un bus que cobró 2 soles a cada estudiante. El profesor preguntó si alguno había traído comida y casi la mayoría dijo que sí; solo 8 de nosotros no llevamos. Llegamos al restaurante y todos empezamos a comer. Cuando terminamos, nos fuimos; yo fui una de las que más se tardó comiendo.


OBSERVACIÓN DEL PROFESOR ARIAS:

El padre del estudiante Samuel no me insultó, solo estuvo renegando porque el profesor Arias - o sea yo - no le permitía ir a su hijo si es que no entregaba la autorización junto con su padre. Y bueno hubo una discusión que para qué explicar, y reconozco que hice mal en discutir porque yo también estuve renegando. 


Saturday, September 27, 2025

2025 - Visita a la Catedral de Lima

Autora: Inocente Camila
Sección: 2do. "A"

El día antes del paseo estaba entusiasmada porque sabía que sería una experiencia inolvidable. A las 8:30 de la mañana nos reunimos en la institución, tal como se había acordado, el profesor Mario Arias nos pidió asistir con el buzo completo y nos dio las últimas indicaciones. Luego, formados en dos columnas, emprendimos la salida, me impresionó escuchar que el profesor se había preparado, investigando con detalle los lugares que visitaríamos para ofrecernos una explicación clara y enriquecedora.

Éramos 22 estudiantes presentes en total, fue lamentable que algunos compañeros no cumplieron con las indicaciones previas. Aunque nos entristeció un poco, nos dejó una enseñanza, cuando formamos parte de un grupo, respetar las reglas no es un simple requisito, sino una forma de demostrar compromiso, pequeñas acciones que tomarán sentido en algún futuro. El viaje en bus público fue sencillo y tranquilo, pero para mí eso tuvo un valor especial, aprender historia no necesita lujos, sino disposición y entusiasmo. Íbamos conversando en voz baja, ocupando los asientos conforme se iban liberando, y poco a poco, la emoción crecía.

La primera parada fue en el parque La Muralla, nos llamó nuestra atención los trenes abandonados, comprados en la gestión del alcalde Rafael López Aliaga, más conocido como “Chancho”. Es indignante observar que estaban cubiertos de polvo y olvidados, como si fueran testigos mudos de un error. Entre comentarios y risas, surgió también la crítica, ¿cómo puede nuestro país gastar tanto en algo que hoy no nos sirve? Sin embargo, lo más fascinante vino después al explorar más el parque. Descubrimos estructuras que representaban barcos, recordándonos la amenaza de los piratas que una vez se temió, luego, observamos el resto de las murallas construidas para defender Lima de esos ataques que nunca llegaron.

Continuamos nuestro recorrido rumbo a la Catedral. En el camino, nos encontramos con una protesta contra la corrupción, y por unos instantes la apoyamos con voces. Fue un momento breve pero significativo, porque la historia también nace en las calles. Ya en la Catedral, nos impresionó la cantidad de turistas que llegaban de distintas partes. Con el guía que nos acompañó, aprendimos que gran parte de la construcción tenía un estilo barroco, lleno de adornos y detalles propios de su época. A ratos, nos detuvimos para hacer la oración, lo que permitió vivir momentos de espiritualidad.

Luego, recorrimos la Plaza Mayor y seguimos por el Jirón de la Unión hasta llegar a la Plaza San Martín. En el camino, el profesor nos mostró los balcones con celosías que, en la época virreinal, permitían a las mujeres mirar a la calle, un reflejo de costumbres y limitaciones de entonces. También símbolos grabados en algunas construcciones, que marcaban su valor como patrimonio cultural. Nos dirigimos a la Plaza San Martín, comprendimos que no solo es un lugar bello, sino un espacio de encuentro ciudadano. Después de tantas caminatas, almorzamos en el restaurante Frito, con solo 10 soles disfrutamos de unos exquisitos platillos, sin duda volveré, sumando los gastos del total del día, fue de 19 soles, una inversión pequeña para un gran aprendizaje.

Un sincero agradecimiento al profesor Mario Arias Rivadeneyra por su dedicación.