Monday, September 29, 2025

2025 - Rumbo a la Catedral de Lima con un joven civilizado

Autor: Lionel Adriano Rojas Torres

Sección: 2do. “A”

Eran las 7 a.m. del día jueves 18 de septiembre y me había levantado con ansias de ir al paseo que el profesor Arias Rivadeneyra había postergado debido a la protesta por la AFP – el profesor fue consciente del peligro que al podríamos exponernos-, pero bueno, eso ya pasó y me preparé para ir puntualmente al lugar donde nos íbamos a encontrar, pero se me atrasaron algunas cosas y al final tuve que insistir a mi madre para correr un poco para así llegar temprano. Luego de llegar no tuve que esperar ni 5 segundos porque justo llegó mi profesor Arias.

Éramos 22 estudiantes ya que lamentablemente unos no pudieron ir por no seguir las indicaciones previas, y aunque nos parecía un detalle menor entendimos que respetar acuerdos fomenta la idea de que en algún momento seremos un país más civilizado. Terminada la revisión de documentos, nos trasladamos de manera adecuada por las veredas y las cebras peatonales como buenos estudiantes hacia el paradero Wiesse y poder subir a un bus público. Durante el transcurso no hubo gritos ni desorden, solo conversaciones suaves, risas discretas y emoción por llegar a la catedral de Lima para aprender sobre datos importantes de la historia de nuestro Perú.

Antes de llegar a la catedral de Lima, hicimos una parada en el Parque de la Muralla. La muy buena vista del profesor Arias detectó algo muy interesante y nos comentó que el Parque de la Muralla tiene algunas construcciones referentes a barcos piratas del siglo XVI cuando los piratas querían entrar a Lima por las riquezas que se trasladaban de Perú a Panamá. Por esa razón construyeron murallas para protegerse, pero no sirvió debido a que cerca de Perú no había islas donde los piratas pudieran descansar. Luego de eso no sabían qué hacer con esas murallas porque interrumpían el camino ya que el lugar se iba expandiendo. Ya en la República, de presidente en presidente fueron destruyendo esos muros.

Muy aparte de eso, vimos vagones de tren, o como nos corrigió el profesor Arias, coches de tren ya que los vagones de tren transportan mercancías o equipajes en cambio los coches de tren transportan personas a un destino. Sin salir del tema, estos coches de tren estaban abandonados, cubiertos en polvo. Nos dijeron que eran donados de California, pero realmente habían sido comprados por el alcalde de Lima Rafael López Aliaga. Algo muy decepcionante ya que generan contaminación porque necesita diésel para funcionar. El estado de California debe estar muy alegre porque literalmente vendieron chatarra a millones de dólares porque California ya estaba realizando un tren apoyado de la energía ecológica para que este llegue a funcionar sin contaminar el ambiente no como el diésel. Ahí me di cuenta de la gran diferencia entre un país avanzado (Estados Unidos) y un país atrasado (Perú). No es por odiar al país en donde vivo, estoy dando un punto de vista muy lógico y eso que soy adolescente.

Luego de terminar de ver los trenes (coches de tren), nos retiramos del Parque de la Muralla y nos dirigimos de forma ordenada a la Catedral de Lima. Al llegar a la Catedral de Lima, tuvimos un problema, no habíamos hecho la recepción formal con anticipación. Pero eso no fue problema para nuestro profesor y lo resolvió de inmediato. Ya dentro de la Catedral de Lima nos sorprendimos por lo grande que era. Nos sentamos en los bancos esperando a nuestro profesor Arias, pero de repente llegó un guía llamado Miguel. Este guía era muy religioso y sabía mucho de nuestra historia peruana. La Catedral de Lima tenía muchos cadáveres, unos artificiales y otros reales. Después de esto, entramos a un lugar muy pequeño donde había cadáveres, el cual encima de ellos había monedas, eso se debe al día de los fieles difuntos. Luego de salir de la cueva fuimos por un momento a los servicios higiénicos para también formarnos mejor y seguir el transcurso. Con la decisión de nuestro profesor Arias entramos a otra mini cueva donde estaban los cráneos de los anteriores obispos. Al terminar de mirar, nuestro guía, Miguel, nos pidió orar por estos obispos.

Ya terminado el recorrido, nos retiramos de la Catedral con un gran agradecimiento a nuestro guía que nos dio una experiencia única. Para despedirnos de manera perfecta, realizamos una foto grupal con vista a la querida Catedral de Lima. Ahora, nuestra siguiente parada fue la plaza San Martín. Durante el recorrido identificamos casonas como el Palais Concert y la casa Dubois, todo esto por el jirón de La Unión. Cuando llegamos a la plaza San Martín vimos algo curioso, en la estatua de San Martín hay una mujer con una llama en la cabeza, pero no es solo eso. Lo curioso es que realmente se pidió que construyeran una llama de fuego en la cabeza de la escultura femenina, pero el encargado pensó diferente y colocó la llama que habita en muchos andes. Cabe recalcar que la llama con fuego en la cabeza representa la libertad. Finalizado esto nos despedimos nuevamente con una foto grupal para dirigirnos al restaurante llamado "frito".

Fuimos de manera agrupada, cada uno con su pareja para subir a un bus público. Ya luego de subir esperamos pacientemente hablando, pero sin incomodar a las demás personas. En el momento que llegamos, entramos muy preparados para probar esa comida tan rica que el profesor nos había comentado. El plato nos costó S/10 a cada uno gracias a nuestro profesor Arias. Terminamos satisfechos para luego caminar hacia un paradero y tomar el último bus. Ya nuevamente cerca del paradero Wiesse, nos dirigimos caminando al colegio. Muy agradecidos con el profesor Arias, nos despedimos alegremente de nuestro profesor con un gran grito mencionando que estamos presentes, pero en quechua “¡Kaypi!”. Para así volver a nuestras clases de nuestro querido colegio Toribio Rodríguez de Mendoza N°135.