Saturday, September 27, 2025

2025 - Visita a la Catedral de Lima

Autora: Inocente Camila
Sección: 2do. "A"

El día antes del paseo estaba entusiasmada porque sabía que sería una experiencia inolvidable. A las 8:30 de la mañana nos reunimos en la institución, tal como se había acordado, el profesor Mario Arias nos pidió asistir con el buzo completo y nos dio las últimas indicaciones. Luego, formados en dos columnas, emprendimos la salida, me impresionó escuchar que el profesor se había preparado, investigando con detalle los lugares que visitaríamos para ofrecernos una explicación clara y enriquecedora.

Éramos 22 estudiantes presentes en total, fue lamentable que algunos compañeros no cumplieron con las indicaciones previas. Aunque nos entristeció un poco, nos dejó una enseñanza, cuando formamos parte de un grupo, respetar las reglas no es un simple requisito, sino una forma de demostrar compromiso, pequeñas acciones que tomarán sentido en algún futuro. El viaje en bus público fue sencillo y tranquilo, pero para mí eso tuvo un valor especial, aprender historia no necesita lujos, sino disposición y entusiasmo. Íbamos conversando en voz baja, ocupando los asientos conforme se iban liberando, y poco a poco, la emoción crecía.

La primera parada fue en el parque La Muralla, nos llamó nuestra atención los trenes abandonados, comprados en la gestión del alcalde Rafael López Aliaga, más conocido como “Chancho”. Es indignante observar que estaban cubiertos de polvo y olvidados, como si fueran testigos mudos de un error. Entre comentarios y risas, surgió también la crítica, ¿cómo puede nuestro país gastar tanto en algo que hoy no nos sirve? Sin embargo, lo más fascinante vino después al explorar más el parque. Descubrimos estructuras que representaban barcos, recordándonos la amenaza de los piratas que una vez se temió, luego, observamos el resto de las murallas construidas para defender Lima de esos ataques que nunca llegaron.

Continuamos nuestro recorrido rumbo a la Catedral. En el camino, nos encontramos con una protesta contra la corrupción, y por unos instantes la apoyamos con voces. Fue un momento breve pero significativo, porque la historia también nace en las calles. Ya en la Catedral, nos impresionó la cantidad de turistas que llegaban de distintas partes. Con el guía que nos acompañó, aprendimos que gran parte de la construcción tenía un estilo barroco, lleno de adornos y detalles propios de su época. A ratos, nos detuvimos para hacer la oración, lo que permitió vivir momentos de espiritualidad.

Luego, recorrimos la Plaza Mayor y seguimos por el Jirón de la Unión hasta llegar a la Plaza San Martín. En el camino, el profesor nos mostró los balcones con celosías que, en la época virreinal, permitían a las mujeres mirar a la calle, un reflejo de costumbres y limitaciones de entonces. También símbolos grabados en algunas construcciones, que marcaban su valor como patrimonio cultural. Nos dirigimos a la Plaza San Martín, comprendimos que no solo es un lugar bello, sino un espacio de encuentro ciudadano. Después de tantas caminatas, almorzamos en el restaurante Frito, con solo 10 soles disfrutamos de unos exquisitos platillos, sin duda volveré, sumando los gastos del total del día, fue de 19 soles, una inversión pequeña para un gran aprendizaje.

Un sincero agradecimiento al profesor Mario Arias Rivadeneyra por su dedicación.