Estudiante: Araiza Tejada Pérez
grado y sección: 2do. “B”
fecha: 24/09/2025
El día sábado 20 de septiembre
salimos de paseo a la Catedral de Lima, un grupo de veinticuatro estudiantes.
Al principio todo estuvo bien, esperando al profesor, claro, los que llegaron
temprano. Cuando el profesor llegó, empezó a llamar a los estudiantes por
lista, y a los que tenían la autorización firmada y estaban con sus padres
presentes, los ponía en fila.
Cuando le tocó a mi compañero
Samuel Sánchez, su papá no estaba presente porque se había ido a trabajar.
Después, mi compañero fue a buscarlo, y cuando regresó con él, el papá empezó a
insultar al profesor y ambos comenzaron a discutir. Finalmente, el profesor lo
dejó ir.
Después de todo ese suceso nos
fuimos. Yo tuve la oportunidad de ir sentada en el bus y la pasé conversando
con mis compañeros: Melina, que era mi pareja de viaje, Keisy y Francisco.
Después de todo ese recorrido llegamos a nuestro destino, bajamos del bus y
caminamos hasta la Catedral. Luego de caminar y esperar, entramos.
En mi opinión, todo estaba muy
bonito. También me dio mucha risa ver a mis compañeras, ya que les daba miedo
ver los cráneos. Bueno, después de ese recorrido fuimos a comer unos churros.
Yo no llevé suficiente dinero, por eso le pedí a mi compañera Yuya que me
comprara uno, pero le dije que no eligiera el de chocolate porque era muy
dulce. Entonces ella compró uno de crema blanca. Ese era delicioso. Le pedí que
me diera la mitad, y medio churro fue suficiente: era realmente muy rico.
Después de eso, mis compañeros y
yo empezamos a ver a unos extranjeros. Los saludábamos y ellos también a
nosotros. Finalizando casi a las 2 de la tarde, tomamos un bus que cobró 2
soles a cada estudiante. El profesor preguntó si alguno había traído comida y
casi la mayoría dijo que sí; solo 8 de nosotros no llevamos. Llegamos al
restaurante y todos empezamos a comer. Cuando terminamos, nos fuimos; yo fui
una de las que más se tardó comiendo.
OBSERVACIÓN DEL PROFESOR ARIAS:
El padre del estudiante Samuel no
me insultó, solo estuvo renegando porque el profesor Arias - o sea yo - no le permitía ir a
su hijo si es que no entregaba la autorización junto con su padre. Y bueno hubo una discusión que para qué explicar, y reconozco que hice mal en discutir porque yo también estuve renegando.
